viernes, 10 de febrero de 2012

Flaqui-ardilla

Hoy me he levantado sentimentaloide y en plena exaltación de la amistad, supongo que es el buen rollito de los viernes y la mañana tranquila que llevo (il capo non c'è).

Me apetece hablar de alguien muy importante para mi, llamémosla Flaqui-ardilla (nombre en clave que usamos en nuestras noches de borrachera, aunque ella no bebe) pertenece a la especie de las chonipandi y nunca leerá este post pero me gusta tanto que no puedo resistirme a escribir sobre ella.

No recuerdo muy bien como conocí a Flaqui, de esto hace por lo menos quince años, si bien no nos hicimos intimas hasta que pasaron tres o cuatro.

Cuando una es adolescente tiene mil amigas, con el paso del tiempo el número se reduce pero la calidad de las restantes aumenta considerablemente. Yo a mis veintitodos tengo muchas féminas a las que adoro, pero íntimas, íntimas solo 5 o 6. (y por ellas, MA-TO).

Físicamente Flaqui tiene el cuerpo de una súper modelo pero no lo sabe, lo cual es genial porque no tiene ese halo de diva asquerosa y aunque se quiere mucho no se pasa el día mirándose al espejo y comiendo ensaladas, es más, ni siquiera se pinta (tampoco le hace falta) y se bebe la leche condensada directamente del bote.

No hablo con ella todos los días, pero cada vez que lo hago me pongo de buen humor, es graciosa, tranquila, de estas personas que te transmiten buen rollo así sin más, hace que me sienta bien. Las conversaciones al teléfono con ella pueden durar horas, y ahí es cuando recuperamos el royo quinceañeras porque la mayoría de las veces no nos contamos nada:

-"Qué tal Bionda, que haces?"

-"Na, aquí viendo lo buenísimo que esta Melendi, y tú?"

-" Va! donde esté Bon Jovi... maja! sabes a quién me encontré el otro dia???? pues resulta que iba yo a comprarme unas zapatillas porque tengo unas que me compré en aquella tienda de rebajas que hay de camino a mi casa cuando estuve en la cera que me paré a comerme un bocadillo de chorizo y ya las vi pero luego..blablablabla...blablablabla..." (Robafone se frota las manos con nosotras)

Por no hablar de nuestras mil noches de verano a orillas del Mediterráneo, ella con su Red-Bull, yo con mi peloti de Cutty Shark, reinas de la disco-party...

La llamas y está, siempre esta. Sobre todo cuando tiene que estar, no olvidaré nunca cuando yo aún era la número nueve y la llamaba a las 7 de la mañana llorando porque me moría de miedo (miedo irracional, miedo a nada, pero a veces la ansiedad te juega malas pasadas...) ella con su voz suave y dormida me decía, "vamos Bionda, no pasa nada, respira, háblame, ¿qué vas a hacer hoy?"  Y se me pasaba el miedo.
Tampoco olvidaré cuando ella y Flequi-esponja se subieron al coche conmigo y me convencieron de que podía volver a hacerlo. Y pude.

Ella ha hecho cosas por mí y yo por ella, hemos pasado momentos muy buenos, momentos muy duros, hemos salido, hemos entrado, de viaje, al cine, de compras, de excursión, hemos llorado (muchísimo), nos hemos reído (muchísimo más) y tenemos toda la intención de seguir haciéndolo, porque la amistad es esto.

Como dice el refrán "un amigo es aquel que sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere"

Por lo pronto la Flaqui y yo (que nos queremos) nos vamos mañana de compras en busca del regalo perfecto de San Ballantine's para su cachorro y mi extremacho (que les queremos), veo que vamos a acabar con unos calzoncillos de corazones para cada uno pero las Visas temblando.. que miedo me damos...

PD: Otro día os hablaré del resto de mis mosqueteras (flequi-esponja, la reina mora, cestina Stellina, la fallera y Miss Kitty)  estas también tienen tela!


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